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Bola de Navidad:  Mariscal de la corte de la Reina del Corazón

El Conejo Blanco de «Alicia en el País de las Maravillas», de Lewis Carroll, es sin duda uno de los animales más famosos de la historia de la literatura y, al mismo tiempo, el desencadenante de la mayor aventura que jamás haya vivido una niña. Como mariscal de la corte de la Reina de Corazones, desempeña un papel especialmente importante: es el heraldo oficial de la corte, encargado de los anuncios, las ceremonias y de que la locura real se desarrolle sin contratiempos. Con su trompeta y su pergamino, corre a toda prisa por el palacio del País de las Maravillas, siempre muy agitado y crónicamente tarde —o temprano, según a quién se le pregunte—. El Conejo Blanco encarna, como ningún otro personaje, la absurda burocracia del País de las Maravillas: siempre ocupado, siempre dándose importancia y, sin embargo, formando parte de un sistema que no funciona según ninguna lógica reconocible. En definitiva, un caos entrañable.

La figura de cristal soplado representa al Conejo Blanco de pie, en un radiante blanco perla con un brillo aterciopelado. Lleva una magnífica falda de corte real en un brillante dorado metalizado con cuello de volantes blancos y está decorada con corazones rojos, motivos típicos del País de las Maravillas. En sus patas sostiene su trompeta dorada y una rosa roja, mientras que un aro dorado le adorna la cabeza a modo de corona. Los detalles azules en las mangas y la cola completan este colorido conjunto: una auténtica atracción para todos los fans del País de las Maravillas.

Talla: medio
Dimensiones (aproximado):
Anchura: 7,5 cm
Altura: 12,0 cm
Profundidad: 5,5 cm
Peso  (aproximado): 44 g
Fijación: Coronet
Método de producción: pintado a mano, soplado a boca
Material: Vidrio
Fabricado en: Polonia