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Bola de Navidad:  Piedra de curling

El curling es uno de los deportes de invierno más fascinantes y, al mismo tiempo, más singulares que existen. Originario de la Escocia del siglo XVI, este «lanzamiento de piedras sobre hielo con escobas» se ha convertido desde hace tiempo en una disciplina olímpica que acapara la atención, sobre todo cada cuatro años, durante los Juegos Olímpicos de Invierno. El principio resulta casi meditativo: pesadas piedras de granito se deslizan por la pista de hielo, mientras los compañeros de equipo pulen frenéticamente el hielo delante de la piedra con escobas para influir en su trayectoria. Esta combinación de precisión, táctica y trabajo en equipo ha granjeado a este deporte fieles seguidores en todo el mundo, especialmente en países como Canadá y Escocia, donde el curling goza casi de la condición de deporte nacional. La característica piedra, con su asa lateral, se ha convertido en el símbolo inconfundible de este deporte.

La figura representa una piedra de curling fiel al detalle, con un cuerpo redondeado y compacto en color antracita oscuro y un patrón de cepillado iridiscente. El característico asa, de color rojo y blanco, se encuentra en la parte superior, rodeado por una banda brillante en gris plateado.

Talla: medio
Dimensiones (aproximado):
Anchura: 6,5 cm
Altura: 5,5 cm
Profundidad: 6,5 cm
Peso  (aproximado): 23 g
Fijación: Coronet
Método de producción: pintado a mano, soplado a boca
Material: Vidrio
Fabricado en: Polonia