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Bola de Navidad:  Pingüino gigante

Los pingüinos se cuentan entre los habitantes más encantadores de las gélidas regiones polares y fascinan con su andar contoneado y su inconfundible aspecto de frac. A pesar de pertenecer al orden de las aves, no pueden volar, pero son auténticos maestros en el agua y nadan con elegancia por las frías aguas de la Antártida. Su comportamiento gregario en grandes colonias, así como su capacidad de adaptación a las gélidas temperaturas, los convierten en un símbolo muy apreciado de la unión y de la belleza virgen de los paisajes invernales. En gran parte gracias a numerosas películas y documentales, los pingüinos se han convertido desde hace tiempo en auténticos personajes entrañables que entusiasman tanto a jóvenes como a mayores.

Esta figura de cristal representa a un pingüino de forma erguida y redondeada, con un vientre pronunciado. La cabeza y el lomo brillan en un negro intenso con finas partículas brillantes, mientras que el vientre y la cara son de un blanco resplandeciente, y el pico y las patas aportan toques de color en un naranja-rojo brillante.

Talla: medio
Dimensiones (aproximado):
Anchura: 6,5 cm
Altura: 11,0 cm
Profundidad: 5,0 cm
Peso  (aproximado): 39 g
Fijación: Coronet
Método de producción: pintado a mano, soplado a boca
Material: Vidrio
Fabricado en: Polonia